Nuevo Emprendimiento


A text for Bruno Depaoli & Nani Lamarque's show @ Mite Galería. April, 2013. Buenos Aires, Argentina.







Nuevo Emprendimiento


Dos paredes de fibrofácil delimitan un pequeño e improvisado cuarto de hotel de paso, que como sus paralelos en la vida real, escatima en todos los lujos y pretende servir como lugar de encuentros sexuales. La mini- habitación –cubo blanco por fuera y precariedad por dentro–, se aloja dentro de una galería de arte que a su vez se aloja dentro de una galería comercial que opera como una burbuja en la que la dura realidad económica del sistema del arte pareciera evaporarse. Emprendimientos galerísticos de todas las clases brotan ingenuamente en los mini-locales, mutando y desapareciendo con la misma naturalidad.


El ánimo sexoso de la obra/lugar ejecutada por Depaoli y Lamarque, es tan sólo un rasgo epidérmico de sus intenciones. Al enfrentarse a la realidad de tener que invertir sus propios recursos [dinero+tiempo] en presentar su labor artística dentro de una galería establecida, prefieren evadir la opción que aparece como la más segura – enmarcar una variedad de imágenes o presentar una colección de objetos relativamente comerciables– y deciden entonces dedicarse a la producción de algo útil. Si las características de lo que se va a construir –una habitación con potencialidades múltiples, pero someramente equipada con una cama y dos toallas– surge de algunas risas y una necesidad práctica de privacidad-sin-fines-reproductivos, el proyecto termina por evolucionar hacia una crítica al emprendimiento absurdo que representa la comercialización de objetos artísticos en todos los niveles del sistema galerístico.


Los paralelismos entre la fisionomía de la improvisada habitación y las galerías de arte articulan esa crítica en un tono burlón: el cubo blanco recién pintado dentro de un cubo blanco recién pintado; un emprendimiento como éste con su nula-rentabilidad, encastrado en una galería comercial llena de emprendimientos en distintos niveles de absurdo y nula-rentabilidad; dos toallas blancas con los nombres de los artistas bordados en negro, que funcionan como epígrafes de una obra que en realidad es un lugar.


Lo importante para Lamarque y Depaoli es la creación de algo con fines prácticos: que se le encuentre un uso sin importar cuál sea ese uso. Los visitantes/huéspedes/usuarios de la habitación y cualquiera que sea la actividad que realicen dentro de ella, no son documentados y no tienen relevancia, son absolutamente secundarios a la intención de crear una estructura para ser usada e interpretada por sus usuarios en completa privacidad. La habitación terminará por transformarse físicamente –las toallas cambiarán de color– y esas capas de residuos y evidencia física son el único tipo de registro que interesa a los artistas, la documentación de experiencias completas expresadas en fluidos corporales.


– Gaby Cepeda.