La Gravedad de mi Órbita Alrededor Tuyo


A text for Nicolás Bacal's solo show @ Centro Cultural Rojas.
June, 2013. Buenos Aires, Argentina.







La Gravedad de mi Órbita Alrededor Tuyo


¿Cómo aprehendemos los humanos la realidad física? Aunque nuestros sentidos perciben el mundo exterior de una forma que podría no tener absolutamente nada que ver con la realidad misma, seguimos ideando sistemas de medición y teorías complejas para tratar de acercarnos y comprender todo lo que nos rodea. La física y la astronomía, estructuras de conocimiento tan rigurosas como intuitivas, comparten con otras disciplinas –como la psicología y las humanidades– un afán antropocéntrico de asimilar lo material y lo inmaterial por igual, de convertirlo en patrones predecibles.


La física en su épica lucha por reconciliar el comportamiento del entorno macroscópico con la excéntrica lógica de las partículas subatómicas, traza una operación que Nicolás Bacal emulará en la creación de sus imágenes: la fusión en forma de choque de distintas realidades, escalas y potencias.


Las fotografías de Bacal contienen construcciones tanto intrincadas y detallistas como accesibles. Como un padre que acerca el ojo de su hijo hacia el telescopio de juguete, él dispone ante nosotros explosiones supernova en la escala de una habitación de adolescente, donde lo representado es tanto un fenómeno cósmico de proporción y relevancia incalculable, como lo serían las efervescentes sensaciones de enamoramiento explotando en el cuerpo de un chico.


El interés científico presente en sus imágenes, está siempre atravesado por una sensibilidad introspectiva que colapsa en ellas desde la estética de las canciones de pop pero también desde una idealización del trabajo metódico. Bacal estudia sus composiciones, y aunque aparecen modestas y empáticas, sus obsesiones aparecen tan claras que se alejan de la casualidad y nos incluyen en su mundo de la observación constante. Observación de los movimientos astronómicos y fenómenos lumínicos en la clave de los sentimientos más personales, la potencialidad macroscópica de lo íntimo.


El entorno cultural/cotidiano de Bacal aparece en todas las imágenes: habitaciones de sus amigos espolvoreadas con sus propios objetos fetiche [mapas, cómics, tapas de discos]; el calendario lunar estampado en relojes sobre escritorios cubiertos con referencias visuales; mapas astronómicos y zapatillas gastadas conviviendo con un arco iris hecho en casa. Composiciones de objetos ordinarios como herramientas par alcanzar la infinitud cósmica. Bacal construye cartografías de sus obsesiones científicas y sensibles, que como las inconstantes micro-partículas y las inmensas galaxias, tienen aún infinitas formas de entrelazarse.


– Gaby Cepeda.